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"No se siembra nunca en vano a jesús en el corazón de los jóvenes"
Don orione

Pequeña Obra de la Divina Providencia en Chile - 2018

  • Vocaciones Don Orione

Yo encontré el camino hacia la felicidad


Por Abel Olmedo.



Cuando me propusieron escribir sobre mi opción por vida religiosa en la Obra don Orione, la primera pregunta con que me encontré fue: ¿Por qué Dios me eligió a mí?después de hablarlo con mis hermanos sacerdotes de la comunidad donde actualmente estoy viviendo y trabajando,podría responder que Dios siempre llama, y si uno hace memoria de sus orígenes, Dios nos llama primero a la vida en una familia concreta, insertos en una historia y en un Pueblo con una idiosincrasia concreta, y cuando uno se encuentra con esta verdad innegable, el tema de la vocación aparece como la respuesta a esa llamada que Dios nos hace. 


Mi vocación a la vida religiosa en la Obra Don Orione la entiendo en el contexto de las llamadas anteriores que Dios me ha hecho: el llamado a la vida, el llamado a la amistad, el llamado al amor. Todas estas experiencias me fueron llevando a encontrar que Dios me seguía llamando a algo más...



Ese algo más, lo descubrí con la ayuda de mi hermano de sangre que también es sacerdote. Cuando yo era adolescente y cursaba el último año del colegio, mi hermano ya era seminarista y me invitó invito a hacer un retiro vocacional, yo accedí porque quería saber de qué se trataba y quería descubrir si era cierto todo lo que él nos comentaba en la casa sobre descubrir el camino que Dios nos ofrece para llegar a ser realmente felices en la vida. A mí, eso me parecía simplemente genial, por eso fue que me decidí y fui.


¿Qué fue lo que Dios vio y sigue viendo en mi para invitarme a seguirlo? ¿para qué estoy aquí? ¿Dónde puedo ser feliz y cómo? El buscar respuestas a estas interrogantes en mi vida me fue llevando a discernir mi vocación y a decidirme a seguir el camino de la vida religiosa.


Así, con un simple deseo de saber en que consistía esa felicidad de la que siempre mi hermano hablaba, comenzó esta aventura de seguir al Señor. Hoy puedo decir que esa felicidad consiste en el Servicio, en entregarse por una causa en la cual hacer felices a otros. Hoy siento que mi felicidad consiste en dar la vida, para que otros tenga una vida más digna, por eso opte por la vida religiosa, por eso decidí gastar mi vida por los chicos del Pequeño Cottolengo, por eso elegí servir a Dios en la Obra Don Orione. 


El padre Abel Olmedo nació en Paraguay y fue ordenado sacerdote hace tan solo algunos meses. Actualmente sirve en México en las obras de caridad y pastorales que la Obra Don Orione tiene en tierras aztecas.


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